martes, 6 de abril de 2021

 Mastrolia y el soplo de la tormenta



El virus juega a los dados, pareciera que la aparición de la vacuna lo invita a vestirse de nuevo, a cambiarse de traje, de máscara. Siente uno como que si se estuviera burlando de la inocencia o arrogancia de los habitantes del planeta que nos lleva abordo. Mastrolia, en sus pandenotas, como que sabe de la conducta del virus y sus anotaciones parecen las muescas hechas a una madera mientras se espera cualquier cosa. Aquí unas del largo hacer y esperar.




  1. Los pueblos en decadencia viven acordándose de donde vienen. Se resisten a querer saber a dónde van. Un autodenominado liberal en Quora


  1. También la inteligencia y el buen gusto son una patria. Muchas veces huérfana. Karl Lagerfeld


  1. En democracia, cuando hay que preguntar, se pregunta a todos, y no a unos cuantos. Y cuando hay que escuchar, hay que escuchar a todos. El problema de los independentistas, es que solo se escuchan a sí mismos. Albert Boadella
     
  2. Hay dos tipos de personas: las que hacen cosas y las que hablan pendejadas. Procura quedarte con el primer grupo, hay menos competencia allí. Consejo de Párroco


  1. Esa caspa del patriotismo que a nada conduce; excepto que políticos ineptos y corruptos encuentren asidero en el viudaje de episodios históricos. Salvador Sostres


  1. Remoja su verbo en la alcantarilla. Fragmento de Grafitti


  1. La provocación suele ser un método para llegar hasta alguna verdad. Antonio Almárrega Sanz


  1. Isidro y Moisés lo veían ya muy claro hace cinco años: Esto va a terminar mal. Muy mal. La gente joven no hace más que derrochar. Piden 40 millones para un piso y se creen que salen de la gorra. Y luego, no lo pagan, y al embargo". Para los hermanos Ciriano la economía "no hay que estudiarla" y es tan sencilla como "si ganas cinco duros te gastas uno; si ganas cinco duros y te gastas seis, ya se ha jodido la economía” De la Teoría económica de los hermanos Ciriano


  1. Reminiscencias proustianas; flujo de conciencia de Joyce. Caminos estéticos irreconciliables. Sensibilidades opuestas. Combinar lo trivial y lo superficial. En Cómo redactar una crítica literaria


  1. “Los lectores están muriendo. Es un hecho, y he estado diciendo esto durante 15 años". "Afirmé que la pantalla mataría al lector, y lo ha hecho. La película en la pantalla fue el comienzo, la pantalla de televisión y ahora el golpe de gracia, la pantalla del ordenador y el smartphone”. Philip Roth, en su última entrevista donde declaraba que dejaba de escribir, a sus 79 años.


  1. Las galletas no se empapan en cerveza ni los riñones fritos se comen con té. Proverbio español


  1. Siempre que pasa igual, sucede lo mismo. Gerardo Boschinglés


  1. El amor a la verdad puede ser aterrador y violento. Arthur Schopenhauer


  1. Hebe Bonafini. La titular de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, protagonista de la justicia en la memoria de los desaparecidos bajo la dictadura argentina de finales del siglo XX, y también en el ojo del huracán por un escándalo de malversación de fondos públicos recibidos del Gobierno Argentino presidido por Cristina Fernández de Kirchner. Tiene un largo historial de frases que han generado grandes discusiones, aplausos, odios y algunas pasiones. Una de las opiniones recordadas de Bonafini está vinculada con el atentado a las Torres Gemelas en Nueva York. En el año 2001, días después del ataque que enlutó al mundo, Bonafini declaró, a Le Monde Diplomatique, que cuando se enteró de lo acontecido sintió “alegría”: “Yo estaba con mi hija en Cuba y me alegré mucho cuando escuché la noticia. No voy a ser hipócrita con este tema: no me dolió para nada el atentado”. La señora de la pañoleta


  1. Lloras tan dulcemente que al tocarte uno se muere. George Seháde


  1. Se me debe un sueño, a mí, que no he dormido. Norah Vaamonde


  1. La vida es la sed y el agua. Jaime Sabines


  1. No busques más. No hay taxis. Gabriel Zaid


  1. Aprendí que quien no te busca no te extraña. Quien no te extraña no te quiere. Que la vida decide quién se queda pero tú decides quien se va. Que la verdad duele una sola vez, pero la mentira duele siempre. Por eso valora a quien te valora y no trates como prioridad a quien te trata como una opción. Leído en Facebook, un día deseado de junio de 2014


  1. Es malo sufrir, es bueno haber sufrido. Expresión chechena


  1. Lo que se cierne sobre la alienación, en tanto causa de desigualdades, es un bostezo irremediable. Afirmación en Doctorado


  1. El niño eterno. La expoliación como justificativo de falencias ya propias. La obsesión por la historia pasada evitando los desafíos del presente. El futuro permanente. Son algunas de las claves para entender rezagos en países suramericanos. En Editorial de La Nación


  1. El finalismo es el asilo de la ignorancia. Baruch Spinoza


  1. Es bonita.

- ¿El qué?-

La vida. Es tan larga.

(Diálogo en Amour, la película de Michael Haneke


  1. ¿Quién sanciona el incumplimiento del Estado? ¿Sancionamos a quien no cumple? Fernando Savater


  1. La mujer usualmente se enamora y desengaña; el hombre solo desea y se acostumbra.  En un Bar del centro de Valencia


  1. Días rojos. Días Valium. Días lexo. José Domingo Cebrián


  1. El deber ser es exuberante, incuestionable incluso. La ley: ¿La panacea? Ni siquiera útil. José Abundio


  1. Desde el gobierno central nos mean, y nos quieren hacer creer que está lloviendo. Manuel Fraga Iribarne 


  1. La violencia: la animalidad vence a la socialidad. En Yemen, como en tantos pueblos del mundo


  1. Diferencias discursivas sobre una problemática. Fondos o matices de opinión en torno a una temática. Lo verdadero provisional, pero más amplio. Alojamientos para el debate


  1. La libertad siempre es un camino para los seres humanos: mujeres y hombres. Frente al arbitrio, el abuso, el ultraje, es la libertad una lucha, también ancestral de la persona humana. De la Convención de Roma


  1. Etiquetar la problemática ancestral de la desigualdad de ideologías entre “izquierda y derecha” es un reduccionismo inadmisible. Alejarse de los consensos, interponiendo divisiones decimonónicas, es uno de los peligros de los movimientos de cambio por mejorar las cosas, que han surgido en América. José María Sanguinetti


  1. El escepticismo es una contralectura del optimismo hueco de los políticos. José Tomás Salgüeiro


  1. La utopía si es breve, es dos veces mejor. Dos veces más terca es la realidad. Baltasar Gracián redivivo


  1. ¿Y de quien es la responsabilidad de que la participación ciudadana en las sociedades democráticas no sea efectiva o masiva? Leomisler, Bloguero español


  1. Cronistas del silencio respecto a la situación de los derechos humanos, sexuales, y políticos en Cuba.  Cronistas de la amnesia con lo ocurrido en la URSS y los países de la esfera soviética. Cronistas del disimulo con el presente Chino o de Corea del Norte. Eso somos. Militantes de la omisión cuando el oprobio reside en nuestro sueño. Ex militante de Izquierda Unida, partido político español


  1. Los almanaques no suelen hacer favores. ¿Proverbio verdadero o cierto?


  1. Todas esas preguntas que no puedes responder, muchas de ellas no son preguntas. Ya son respuestas. Santiago Mastrolia


  1. Desde esa argumentación el modelo económico de mercado retorna la idea de que la condición humana es esencialmente egoísta y que los individuos estamos inmersos en un mundo de bienes finitos por cuya posesión nos enfrentamos. Propone un Estado árbitro que garantiza un contrato social, aparentemente aceptado por consenso, que impide la expresión destructiva de esas fuerzas individuales; según ese acuerdo las acciones estatales no deberían afectar la capacidad de lucha de los individuos por lograr bienes y prerrogativas, pues los más aptos deben triunfar y ser beneficiados, mientras que los menos capacitados reciben solamente algunos beneficios elementales. Se trata de un acceso a la riqueza por méritos y no por derechos. Ese discurso encuentra su mejor analogía en la idea darwiniana del triunfo del más fuerte. Este Estado de aparentes libertades cuenta con técnicas económicas, herramientas que parecen directoras infalibles y capaces de dar respuestas inmediatas y prácticas a casi todos los problemas. Las mentiras del liberalismo. ¿Las del socialismo para cuándo? Leído en el blog de Emeterio Gómez


  1. Lo que también nos gusta de Japón, sin negar su lado más sombrío y terrible, es su variedad de comportamientos: la cortesía sutil, el sentido de seguridad que resulta de la solidaridad social, una forma muy especial de candor. No sabemos cuánto resistirán estas cosas los embates infernales del mundo contemporáneo, pero por el momento hacen que la vida aquí sea increíblemente tierna y civilizada. Muriel Barbery


  1. Ciencia irónica. Tecnohumanismo. Paradigmas minimalistas. Me interesa es tu pregunta. Bases del estudiante aprendiz


  1. El relativismo siempre acecha. Casi siempre se impone. Gerardo Boschinglés


  1. Edipo mata a su padre en competencia por el amor de su madre. Las cosas de la tragedia griega. Lectura libretona. Blog paraguayo


  1. La represión de la sexualidad: histeria. Homenaje a Freud, por denostado


  1. No estás para juzgar, estás para comprender. Bases del estudiante aprendiz


  1. El marxismo es una corriente de pensamiento menor, utópica, inviable, frente al pensamiento liberal. Emeterio Gómez


  1. La transmortalidad como categoría. ¿Un dolorímetro?, para medir el “dolor” en el transmorir. Del diplomado en Tanatopraxis
  2. El expediente de impunidad del Estado venezolano es extraordinario, es gigantesco. Ramón J. Velásquez 


  1. No hay posibilidad a corto plazo de excluir el morbocentrismo de la medicina. Deducciones en Medicina


  1. Detrás de cada mendigo adulto, subyace una historia de fracaso personal. Proverbio popular de origen turco


  1. El especialista sabe lo que sabe e ignora todo lo demás. David Ausubel


  1. Desde tu exilio voluntario, la nostalgia sigue, de primer ministro. Arjona


  1. En el siglo XXI existirán bastantes vacantes para intelectuales. Isaiah Berlin


  1. Repito y dos puntos: se trataba de una carta bajo “la mezcalina de los sueños”, que cita Juan Miralles en su biografía de Hernán Cortés, las setecientas páginas que pone los pelos y señales del inventor de ese pedazo de tierra que es México, de ese sofisticado ardid de la política que se denomina Estado Mexicano. Alberto Gil Galbán


  1. Lo que llamamos felicidad es simplemente la alegría de estar vivo. Mark Pendleton


  1. El mundo en caos, porque hay un dios que delira. Jorge Luis Borges


  1. La postmodernidad o acaso ungüento para las contusiones sufridas del marxismo. Emeterio Gómez


  1. No sabía sobre la apodyopsis: desvestir mentalmente a una persona. Acaso una terapia terrible. José Domingo Cebrián


  1. La duda, acaso la única raíz de un pensamiento libre. GG


  1. Tengo la buena suerte de no ser inmortal, así que en algún punto la historia terminará. Me iré lejos y los dejaré a ustedes aquí, para que resuelvan esos problemas. Herman Manea


  1. El capitalismo es crisis. Pancarta en campamento de “indignados” en Londres


  1. A mayor regulación del mercado por el Estado ineficiente y corrupto, más crisis. Darold Knowles


  1. El partido comunista es mierda. Pancarta en protesta en Hong Kong


  1. La teoría es como un mapa con el cual se pretende simplificar la realidad para hacerla entendible: es una reducción de la complejidad del mundo. Es, como diría Baudrillard, “una trampa alistada para intentar capturar (ingenuamente) la realidad”. Ninguna teoría, por sí sola, es capaz de dar cuenta de la complejidad de la realidad. Lo equivocado es para el doctorado
  2. En política la horizontalidad es, a la larga, acefalia. José Domingo Cebrián


  1. Sostener el argumento de que sólo el Estado puede administrar la riqueza nacional para beneficio de todos, significa un riesgo enorme de perpetuar la pobreza de las mayorías, en virtud del poderío que alcanza la burocracia que administra el mismo Estado. Porque vamos a ver, a preguntarnos en ejercicio íntimo de sinceridad: ¿Quién es el Estado? ¿Lo conocemos bien? ¿Confiaríamos nuestro dinero a quien no conocemos en certeza? ¿Nuestros derechos en potestad de un ente desconocido, o, incluso semi-conocido? Acaso estas interrogantes son medulares –y no triviales- en el momento de explicar, en buena medida, la razonable incredulidad del ciudadano hacia el Estado y sus formas de manejar la “res” pública, y, también, los problemas interminables de eficiencia y eficacia de la gobernabilidad que exhiben los Estados, particularmente en los americanos del centro y del sur. En Quora


  1. La corrección llevada al extremo de la ridiculez, cuando lo importante se oculta o soslaya. Filosofía y praxis tribunalicia


  1. Máxima para justificar las evaluaciones: Lo que no se evalúa, se devalúa. Emile Durkheim


  1. Ya no tendréis más la oportunidad de patear a este hombre. Richard Nixon


  1. No es lo mismo pero es igual. Proverbio popular marroquí


  1. No podemos evitar la lluvia. Pero sí, que te mojes. Eso es la prevención. En el hall de entrada de clínica Prevenir


  1. Las cosas en su medida y moderadas ayudan a tener una larga vida. El trabajo duro y la vida modesta son suficientes para la felicidad. Dar un poco a los demás es bueno para el alma. Walter Breuning. Murió de 114 años en un Hospital de Montana, USA.


  1. Citius, altius, fortius: RÁPIDO, ALTO, FUERTE. El afán de todo soldado romano, del cristiano siglo I


  1. Me aburre hablar. Prefiero el silencio. Anónimo


  1. Que hablen de uno así sea bien. Si hablan mal, mejor. Refranero popular bolivarense


  1. Psicología del resentido. De la terapia psicopática


  1. La sociedad del control, la que disfruta ahogando la iniciativa individual. Apuesta del socialismo del siglo XXI


  1. Exceso de testosterona. Atribución clínica de valientes


  1. Creer que jugar al futbol es besar el arco. Julián Ruiz (El cortador de césped)


  1. Morir por algo, es mejor que vivir por nada. Pancarta de manifestante egipcio, febrero de 2011
  2. Educamos para la vida. Habría que educar, en justa correspondencia, para la muerte. Esa última parte de la historia de la felicidad de vivir. Lance Mc Bride
  3. El cerebro es un órgano social. Philip Roth
  4. Tenemos futuro, en la medida en que los hombres se reconozcan, no iguales, sino distintos y equivalentes. Otros y solidarios. Agnes Heller.


  1. Vivimos en una civilización que sólo pretende divertirse hasta morir. Jon Juaristi


  1. La pobreza y su uso en política: la demagogia. José María Aznar 


  1. Es indecoroso seguir viviendo cuando se llega a un cierto estado. Seguir vegetando, dependiendo cobardemente de médicos y medicinas. Una vez perdido el sentido de la vida, el derecho a vivir, debiera ser algo que produjese un hondo desprecio a la sociedad. Friedrich Nietzsche


  1. Las incoercibles inercias del hábito; los imponderables designios de la tradición y la cultura. Tirso Pérez-Leal


  1. Difícilmente sabrá decidir con sabiduría quien no se esfuerce por ser virtuoso, pues la sabiduría es ciencia del corazón y no sencilla teoría. Es verdad que se puede actuar correctamente, observando los principios éticos y deontológicos, sin querer ir más lejos. Pero esta postura “aséptica” encierra la peor de las virulencias: la omisión, “dejar de hacer todo el bien que se podría hacer”. Para quien tiene el privilegio de trabajar con la vida humana la omisión puede ser la peor de las faltas. Falencia agustiniana 


  1. No estamos en crisis, somos la crisis. Winston Churchill


  1. Aprendamos a incrementar la continencia. A enfrentar la demasía. A templar la gula. A mitigar la ira. Séneca


  1. No hay derrota posible si se tiene una estrategia a corto, mediano y largo plazo. Del manual del resiliente.


  1. No te tomes tan en serio la vida, al fin y al cabo no saldrás vivo de ella. Del manual de tontos


  1. No existen personas mejores o peores que otras. Existen personas en su unicidad. En su mismidad del ser. La ipseidad adquirida en su devenir. Únicas en su manera de ser y proceder. Apuntes del doctorado


  1. La esencia de toda docencia: enseñar a pensar, enseñar a hacer, enseñar a ser, en sociedad. Fernando Savater


  1. En una sociedad que considera el pluralismo un valor no solo es imposible que todos pensemos igual sino que ni siquiera es deseable. José Abundio


  1. El sentido común, que suele ser una buena salida. Santiago Mastrolia


  1. Para alcanzar el cielo, hay que sudar mucho en la tierra. Proverbio gallego


  1. La inesperada ventaja de tener cierto teléfono inteligente. Slogan de Apple


  1. 100)Enciende la licuadora de la relativización y la merengada que intentes te hará sobrellevar mejor tus escombros. José Tomás Salgüeiro

* Salvo el poder, todo es ilusión. 
Umberto Eco

jueves, 11 de marzo de 2021

 Diario de un aprendiz de ajedrez

I

Anoto este día como fecha de inicio de mi reencuentro con el ajedrez. Más adelante explicaré porqué digo que es mi “reencuentro" con un juego al que me niego a llamar deporte. Algo pasó, logré mi primera victoria y un empate contra la  aplicación instalada en mi móvil. Diré que el acontecimiento, para mi extraordinario, me sorprendió. Apenas desperté, encendí el teléfono y fui directo a la aplicación, seleccioné el Nivel Medio. Me tocó jugar con las piezas blancas, y por disciplina de aprendiz o método empírico, opté por la apertura de Peón 4 Rey. Luego hice movimientos mecánicos, más por instinto que por estrategia. Sin advertirlo, la partida se complicó, le di jaque mate al Rey Negro. Cuando digo que la partida se "complicó" es porque el juego avanzaba y veía cómo me comía un alfil aquí, un caballo allá, hacia un enroque corto que me protegía y despejaba el campo; en un momento dado me comí la reina, luego las torres y, jaque mate. No lo podía creer, había ganado. 


Creo importante señalar que la partida se desarrolló en la mañana, temprano, antes de las seis, mucho antes del desayuno. Desperté, me tomé un vaso de agua con una cucharada de bicarbonato que me recomendó mi amigo, el poeta, Santiago Mastrolia; luego coloqué a mi lado una taza grande de café y abrí el tablero en la pantalla de mi teléfono: Peón 4 rey.  Lo demás es historia, mi primer triunfo. La fecha podría ser esculpida de esta manera: 10 de marzo del año 2021, segundo de la pandemia por Covid-19 o virus chino, día inaugural que señala el triunfo de Pedro Suárez como novicio jugador de ajedrez. Es innecesario aclarar, por supuesto, que lo de la placa es un una broma. En la noche, el empate. La partida se desarrolló de forma natural, fluida. En todo momento  llevé la iniciativa; jugaba de manera rotunda, pero serena. Podía anticipar movimientos, planificar ataques; coroné un peón y llegué a tener dos reinas en acción. No obstante mi abrumadora ventaja me enredé en unos movimientos pobremente planificados y ahogué al Rey Negro, empate. 




lunes, 25 de enero de 2021

TERCERA DE MASTROLIA

El 21 no le teme a la tarea ejecutada por el 20, pareciera que lo puede superar. Trabajo para Matrolia que al modo de un anacoreta va anotando los días de esta pandemia que se antoja eterna. Aquí va la tercera entrega.


  • El destino del poeta está en la soledad; no es una condena es una vocación. José Ángel Valente
  • En literatura lo nuevo siempre es algo viejo. Adagio serbio
  • Al amanecer, cuando la dureza del día es aún extraña. José Ángel Valente
  • Tras varios tequilas, las nubes se van, pero el sol no regresa. En la voz de Natalia Jiménez
  • Los espejos no consuelan, reflejan. Anónimo
  • El mundo no se siente aludido ante tu desgracia o felicidad. El sigue girando, es lo suyo. Jorge Luis Borges
  • Tu piel es la efímera y deseable patria. Sentencia estando en Ártica
  • La vejez, no esa férrea constancia de la muerte, sino la humillación de la pérdida. Santiago Mastrolia
  • Qué importa el pecado; si no conduce ya a la pureza. Giuseppe Ungaretti
  • La fe es el coraje de sostener la duda. Tirso Pérez-Leal
  • La historia, especialmente la Aproxihistoria, está encriptada por zánganos astutos. Luis Rafael García
  • La utopía si es breve es dos veces mejor. Parodia en el doctorado
  • La objetividad: tal vez el café frío es una realidad objetiva. Ejemplo en una clase del doctorado
  • No digas nada si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio. Proverbio mesopotámico
  • La empatía es la sensibilidad ante el dolor. Cuando se pierde la empatía se cae en la brutalidad. Deseo cardinal del hombre bueno.
  • La supervivencia es la vida. No busques más explicación. Charles Spencer
  • El sujeto es ser consciente, no principalmente consciente. Alfred Adler
  • Significado de las vivencias, registro de la subjetividad, de eso trata la fenomenología. Edmund Husserl.
  • La medicina es la envoltura racional de un deseo mítico. Carlos Rojas Malpica
  • El tiempo de vida que tenemos es muy breve para ocuparse de asuntos sin solución como la violencia: la palmaria comprensión de que el hombre no es bueno. Friedrich Nietzsche
  • Dudar del terrorismo ya es un flaco servicio al esfuerzo por la paz. Acaso existen dudas sobre la belicosidad, sobre la adicción al terror de los terroristas. Benjamin Netanyahu
  • La verdad es lo refutable. Karl Popper
  • No esperes que el rigor de tu camino que tercamente se bifurca en otro, que tercamente se bifurca en otro, tenga fin. Jorge Luis Borges
  • El arte es una fuente de movilidad social extraordinaria y herramienta necesaria para colocar en visibilidad temas tan importantes como la memoria colectiva o las confrontaciones que pueden surgir en la sociedad. Edward Said
  • Aislarse es quizá la mejor forma de aproximarse. Mercedes Amaral
  • Breves nexos de sentido. Totalizaciones modestas acaso inútiles. Ráfagas de liberación de cierta tiranía del periodismo formal y los medios tradicionales como grandes fábricas de noticias. Vericuetos de la bilis y hasta dulzura. Chispazos para detenerse y pensar. Bostezos irremediables, no pocas veces. Es mi resumen de lo que llaman “comunicarse” en redes sociales. Gerardo Boschinglés
  • El desafío real es conseguir una sociedad justa en la que coexistan la búsqueda lícita del lucro y la justicia. Íntimo aspaviento liberal.
  • Los conceptos son imprescindibles. No se puede pensar sin ellos, pero al mismo tiempo delimitan y achican. Por las mallas del concepto siempre se escapan chorros de realidad. Rigoberto Lanz.
  • La cultura siempre apuesta a la vida, por sobre la barbarie. Al humanismo sobre la violencia que es ejercicio franco de inhumanidad. La cultura, como expresión de talento y sensatez humana, apuesta siempre por ser un latido verdadero, un hallazgo que proporcione plenitud a la bondad de vivir. La cultura no es un dato burocrático que nada abona al corazón, es,  por el contrario, un dato lejano de la rigidez de lo inmutable, para constituirse en fondo germinativo de nuevas y aleccionadoras experiencias en el tránsito vital de la civilización humana. La cultura puede tener miles de acepciones; pero bastaría para justificar su imprescindible consecuencia humana en el axioma: me construyo en lo que hago, por mínima que sea mi ejecutoria; me trasciendo en lo que quiero expresar, pues mientras pueda expresar, puedo vivir. Del manual de los soñadores ya viejos 
  • La gente que se casa se convierte en menor de edad: tiene que pedir permiso para salir y para llegar tarde, tiene que hablar a escondidas por teléfono, y lo peor: hay que dormir todos los días en la misma cama; tienen que… ¿a cuenta de qué?, compartir por mitad todas sus pertenencias; y dígame eso de jurar dos cosas horribles y anti natura: ser fiel y permanecer juntos “hasta que la muerte los separe”, eso, según mi forma de ver, es una invitación al asesinato, y ni hablar de esa parte de que hay que estar con el cónyuge “en la pobreza y en la enfermedad”. ¡Qué cosa tan espantosa! ¿Por qué hay que jurar cosas tan horripilantes?, ¿sólo porque un día nos volvimos locos y nos casamos? El mártir-monio de Claudio Nazoa

    1. Toda vida es una muerte anunciada. Toda muerte es una vida vivida. Jorge Luis Borges


    1. Breve e irreparable es el tiempo asignado a nuestras vidas. Virgilio


    1. Que el sexo es una industria ya es por todos conocido. También es una certeza que es un hecho fisiológico que hemos erotizado para hacerlo más apetecible y frecuente, al tiempo que menos aburridor. Que es sencillo el coito y difícil el placer lo sabemos, y no lo descubrimos por una “encuesta”. El asunto medular estriba en cierto fastidio por la repetición y que no responden ciertos estudios, basados en certezas reduccionistas, donde el hombre o la mujer serán “felices sexualmente” si solo se “comunican”. La banalización del papel del sexo en la sociedad, incluyendo el imposible de la felicidad plena, es un aspecto que condiciona muchos de estos factores, como la disminución del deseo en parejas de larga duración junto a la masturbación excesiva o el uso de demasiada pornografía. El erotismo es lo que moviliza el deseo; es el motor disruptivo y desaparece con la banalización del sexo que anida en la rutina impuesta. Tenemos que 'reerotizar', poner más erotismo en nuestra vida individual y establecer ‘recambios’ en nuestra relación de pareja. Y aun así nada está garantizado por la aludida sobrestimación. Como el empleo, o el tiempo. Así de complejo y arduo es el asunto. En Crítica a Master y Johnson, de Frankie Edmonton


    1. Muchas veces el éxito consiste en ir de fracaso en fracaso sin desesperarse. Winston Churchill


    1. La prisa es una centrifugadora al servicio de la trivialidad y su reino. Pedro Suárez


    1. Todo pareciera seguir igual a pesar de haber cambiado drásticamente. Julio César


    1. La triste manía de buscarle explicación a todo. Eugenio Trías


    1. La calle es lo que le gusta a los que saben que nunca van a ganar en las urnas. Felipe González 


    1. Llegar temprano, irse después. Una manera de dar ejemplo de dedicación y responsabilidad en el trabajo. En entrada de Bodegón de Castilla

    domingo, 6 de diciembre de 2020

     Las edades de Mastrolia

    Los títulos con los que designo las Pandenotas de Santiago Mastriola son azarosos y arbitrarios, "nacen" bajo ese signo, e intentan encontrarse con el espíritu que arropa a Matriola al momento de recoger su cosecha. Aquí va la segunda entrega, faltan muchas.

    Pedro Suárez



    1. 53 años de edad, no es edad para morirse nadie. Juanma, bloguero español
    2. Sin recuerdos no hay presente. Publicidad de la película Siempre Alice
    3. Hoy ha sido mi día y no he estado. Groucho Marx
    4. La envidia es el mejor tributo que se le puede hacer al trabajo del hombre. José Mourinho
    5. - ¿Crees que Dios, el Todopoderoso Padre, en su infinita bondad, ¿permitiría el fin del mundo, como lo anuncian agoreros y neo-profetas? 

    -¿En eso crees? 

    - No. No lo creo. Para estar seguro tendría que dudar. Dios puede cansarse de tantas peticiones y mudarse a otro mundo. Sería allí un habitante modelo. 


    (Diálogo en la obra de teatro “Llueve y es bastante”, de José Gabriel González Bravo)


    1. La migajocracia: paradigma de gobiernos ineficaces. Anónimo (hasta ahora)
    2. Aunque cuando lo digamos suene un poco cursi. Arte es también beberse adecuadamente una botella de vino y desechar cierta literatura. Es leer el Informe de la Ley Agraria de Jovellanos. Ya ve que mi visión es muy amplia. El arte es, ante todo, el único modo que tenemos de no morirnos tontosLa religión ya no sirve y la ciencia necesita toda una vida para entender el cromosoma de una mosca. Por eso el arte y la literatura son concienzudamente combatidos por todos los gobiernos, sobre todo por los gobiernos socialistas y populares. Félix De Azúa
    3. Yo te sigo sabiendo que más tarde o más temprano tú encontrarás la puerta y yo el olvido. Piedad Bonnett
    4. Hay que evolucionar de una cultura presencial a una cultura basada en la productividad y focalizada en la eficacia y eficiencia en los resultados, impulsando la innovación, fomentando la conciliación personal y profesional y gestionando de forma eficaz el tiempo y los recursos disponibles. Del manual olvidado de Peter Drucker
    5. A partir de cierta edad uno es lo que recuerda, así que sigo sin darme por vencido, aplicándome en reconstruir, como un arqueólogo minucioso, sensaciones y personas desde ínfimos detalles. No es realmente malo que las cosas se vayan, es ley de vida, y al cabo uno mismo termina yéndose con ellas. Lo triste sería no darte cuenta de que se van, hasta que un día miras atrás y compruebas que las has perdido. Decálogo del nostálgico “viviendo” en el siglo XXI.
    6. El llanto es el regreso al niño. Alirio Rodríguez 
    7. Cada día parece más marcada la búsqueda por el conocimiento resumido, recortado, en 140 caracteres o menos. Es realmente trágica la resistencia a profundizar en el conocimiento y el entusiasmo por la información superficial. Por esto la generación de nuestros padres celebra nuestra comprensión automática de las herramientas electrónicas y apoyan cómo parecemos “saber un poco de todo”, pero olvidan el peso de la palabra “poco” en esa oración. Sergio Antillano
    8. No hay reforma posible si no hay dinero. Puedes prometer lo que quieras, pero no harás nada si no dispones de caja. Esto pasa a todos los niveles y no sirven de nada las leyes si detrás no hay fondos para cumplirlas. Es lo que pasa en Grecia. Los que votaron a los ganadores tendrían que haber sabido si había dinero para el cambio. Ferpou, bloguero acerca de la crisis griega. 2015
    9. Lo que tienen que hacer es fácil de saber y difícil de hacer, cumplir las leyes, pagar tasas e impuestos que casi nadie paga allí, no tener el país lleno de funcionarios que no trabajan y cobran, no subvencionar con dinero público a la gente, gastar menos de lo que se ingresa en vez de quince veces más, cumplir con el trabajo y ser competitivos con el resto del mundo. El problema es que no quieren. León Romano, bloguero sobre la crisis griega. 2015
    10. Miedo ninguno, soy capaz de ponerme delante de las máquinas. Que me arrollen y ya ha terminado mi historia. Yo la ropa la llevo a una lavandería y no como sin lavarme las manos. Pedro tiene 81 años, una caravana, una casa vieja, más de 20 perros y un centenar de colmenas porque su madre le dijo de pequeño que quien tiene una colmena nunca se muere de hambre. Y con eso vive desde el año 1979 en los terrenos que serán del Parque Central (un proyecto a desarrollar en Valencia, España). Pedro Sánchez García. 81 años
    11. Los aficionados hablan de estrategia; los que saben hablan de logística. Napoleón Bonaparte
    12. El honestismo es la tristeza más insistente de la democracia. La idea de que cualquier análisis debe basarse en la pregunta criminal: quiénes roban, quiénes no roban. Como si no pudiéramos pensar más allá. La corrupción existe y hace daño. Pero también existe y hace daño esta tendencia general a atribuirle todos los males. La corrupción se ha transformado en algo utilísimo: el fin de cualquier debate. Nadie arguye que la corrupción no sea un problema grave. Pero también es grave cuando se la usa para clausurar el debate político, el debate sobre el poder, sobre el ejercicio de los derechos democráticos, sobre la riqueza, sobre las clases sociales, sobre sus representaciones. No digo que no haya que ocuparse de descubrir todos los robos y corruptelas que se puedan. Al contrario –y aplaudo- y agradezco como ciudadano a quienes lo hacen. Pero digo, también, que si no pensamos la política más allá de eso, si la pensamos en puros términos de honestos y deshonestos, si la pensamos como un asunto de juzgado de guardia, corremos el riesgo de buscar a elegir a Santa Teresa de Jesús o San Agustín, ergo, lo distópico. Aún más innecesario -y sobretodo tonto- que la lacra de la corrupción. En textos del foro de Resiliencia
    1. Platón decidió expulsar a los poetas de su República por considerarlos mentirosos. En Vox Pópuli
    2. Ser de izquierdas es, como ser de derechas, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil. En web Sevilla Corsaria
    3. La ceguera biológica impide ver, pero la ceguera ideológica impide pensar. Octavio Paz
    4. La oscuridad suele ser un instante y no se vale sólo de la certeza sensible, sino también del entendimiento. El ojo, si bien instante cuando vive, requiere de la conciencia que taladra la experiencia para poder naufragar en los escenarios de la dialéctica, esta tan lúcida pero tan dependiente de la oscuridad, de su luz o de sus apagones. José Abundio
    5. Dudo, luego existo. Los palmeros de Sócrates
    6. La sensación de hipercomunicación que reina por las llamadas redes sociales, semeja por el contrario una suerte de averno para los silentes. Esos íngrimos, temerosos y discretos seres que aspiraban a la palabra no pronunciada. Pedro Suárez
    7. Con los sesenta se empieza a comprobar que se apagan las luces de la fiesta. Paulatinamente todo se vuelve pasado. Un lustro o una década es ya mucho tiempo para la memoria. Y cada vez se hace más nítida la certeza de que la fiesta se va a acabar. Fue un 24/3/2021
    8. No hay que ser de derecha ni de izquierda para admitir que no vale la pena preservar algo por su promesa. Las cosas se preservan o desechan por sus resultados. Oscar Arias
    9. ¿Se sintió preparado cuando lo nombraron ministro de Cultura? - Lo primero que pensé fue: “Yo no sé nada de cultura, por qué me van a poner ahí”. Después el Presidente me explicó sus razones. Y ya está. Iturriza. Ministro para la Cultura en Venezuela, en entrevista.
    10. Hace treinta años podías introducir algo de complejidad en las clases en la universidad. Ahora ya nada. Han ido desapareciendo herramientas básicas como la lectura. Yo no soy nostálgico, pero la desaparición de la lectura es algo dramático porque es la pérdida de una herramienta que ha sido esencial para la civilización occidental. Esto era algo que nos diferenciaba de otras civilizaciones. En la civilización islámica, por ejemplo, la lectura no existe; es más, está perseguida. Félix De Azúa
    11. Luego está el matrimonio, con su día a día, sus calzoncillos, su complicidad, sus sonrisas tibias; y también con las discusiones agrias y salvajes, esa inevitable incomprensión que nos aleja, y esa todavía más inevitable ternura que nos vuelve a encontrar. El tiempo pasa por nosotros modificándonos y uno se sobrepone al otro y el amor es cuidar de dos almas. Salvador Sostres
    12. Prefiero la estabilidad a los experimentos, el reformismo a la revolución, la moderación a los saltos al vacío.  Todo lo que no parte de la realidad ni la tiene en cuenta es tonto, pero peligroso. Antonio Almárrega Sanz
    13. A veces, amor, yo siento pena por los poetas. Tanta lacerada intención, tanto esforzado ego, y sin embargo, siempre están tristes, siempre son pocos. Del Manual del Distraído, de Alejandro Rossi.

    miércoles, 18 de noviembre de 2020

     Des-encuentro


    Nadie llega, y es a Nadie al que esperan. Nadie que mató a Polifemo, el del único ojo, el cuidador de ovejas; sí, Odiseo, sí, Nadie.


    Foto: Lionel Arteaga

    @lionel.arteaga

    domingo, 15 de noviembre de 2020

    Papeles de Predios

    Santiago Mastrolia cita en las Pandenotas, que se pueden leer en este blog, una de las paradojas que propone Tzvetan Todorov para “salvarnos’’ de la oscuridad que acompaña el olvido; dice el filósofo francés que “La única manera de recordar es olvidando”. Con Los papeles de Predios vamos a tomar la otra acera, queremos recordar para no olvidar. Nos interesa marcar la muesca en la pared para que eso que fue Predios sea más que una anécdota. A partir de esta primera entrega del poeta Carlos Villaverde sobre los orígenes de Predios, iremos sumando testimonios, pequeños ensayos, aproximaciones a una experiencia que recorrió un camino dentro de la literatura venezolana y que no ha sido totalmente reconocida. El resultado quizá no revierta esto último, pero quedará la cifra de una performance donde el que le interese pueda formarse un juicio sobre lo que fue Predios.






    Sobre Predios: apuntes preliminares de alguna microhistoria




    Por Carlos Villaverde

    (Quien fue editor fundador de Predios)






    En el influjo de Predios como suceso o instancia; o trayecto de quehacer o posibilidad, incluso como riesgo de la memoria, aunque hoy segura creencia, hemos transitado, quienes estuvimos desde el principio alrededor de la idea, buena parte de nuestra aproximación a la literatura. Mucho de ignorancia y parbulancia, claro está, ha quedado en el camino y aún queda uno que otro polvo por los senderos bifurcados. En la fraguada de Predios muchas conversas quedan sin registrar, amén de historias y discusiones que versaban sobre lo humano surcándose. Éramos aún muy jóvenes para saber que todo pasa, como decía el poeta Machado, y mucha pamplinada se coló en la minúscula gesta de eso que preguntan ahora como Predios. 


          Recuerdo aún con nitidez que uno de los lugares predilectos para pasar el rato era en el porche de una vivienda que queda ubicada en la calle Arévalo González, número 3. Es la casa de vivienda del poeta Pedro Suárez y su madre, la Sra. Mercedes Suárez. Matrona nunca bien ponderada por soportar toda aquella tramoya de bulliciosos lambones en su morada. Este primer dato GPS de Predios, en realidad reune dos: la localización del sitio donde se acudía y se gestaría la creencia de Predios; y repara en el carácter de Mercedes Suárez que perfilaba, sin saberlo nosotros, parlanchines amarillentos, buena parte de la fortaleza que habrían de necesitar los “sueños”. El control mínimo necesario de las tertulias, tanto que el día que no estaba ella todo era un desastre. Imponía respeto.


          Dicho esto, que nunca lo he leído sobre ninguna génesis de Predios, debo decir que “el proyecto” fue, en buena medida, una consecuencia de las típicas discusiones entre escritores y artistas. De las aspiraciones por cambiar la realidad de las cosas que suelen aflorar en jóvenes. Nada deslumbrante nos “inspiró”. Ningún poema de Rojas Guardia ni de ningún poeta de los de Tráfico y Cadenas aún no aparecía. Todavía tiempos del Chino Valera y Caupolicán, que pronto fueron desvaneciéndose pues era más necesario un cine-club y los políticos, eso sí, mentían mucho. Tampoco había mucho cielo para asaltar. Upata eran cuatro calles y dieciocho callejuelas, aún con silletas de cuero que se recostaban en los frontis de las casas como indicador de seguridad personal y ya había cerrado el último cine (la última película del Cine Principal, fue una porno con Lim Yang y Gena Barber, que no proyectaron completa. Nancy, la cajera del cine fue mi amiga y me fue revelado). En compensación, no muy simétrica, quien sabe, la Upata de la penúltima década del veinte tenía una Cueva del Oso. Europa de Carlos Santana se dejaba escuchar no en Radio Guayana (la voz de Upata se anunciaba) sino desde el casette del primo Pacheco.






    Discusiones que iban desde las pestilencias del mercado municipal de víveres hasta las preocupaciones políticas que todavía entusiasmaban pues aún no éramos capaces de diferenciar lo cierto de lo verdadero; de las situaciones que se suscitaban en un bar frecuentado por nostálgicos de la diáspora española hasta la muerte que ya acudía presurosa en caídos accidentalmente, alguno hermano; de alguna telenovela brasileña que se recomendaba verla como “obra de arte” versus el bodrio que era aquella conseja de pastores y bufones por la entonces sacrosanta pantallita de tv; de corazones rotos o citas furtivas o extraviadas que hacían honor a la verdad insoslayable que es la mujer upatense, pese a que ya no había cine en el pueblo. Otras discusiones se adentraban en clasificar aquellos poetas apasionados versus poetas más íntimos y testimoniales de la mínima proeza de la vida. Se leía poesía en aquel tono pasmado que nos enseñaba Neruda y que la militancia hacía más melancólico y medio pajuo. 


          Roger Vilaín, acaso el contertulio más cordial y amigable que he conocido, pero poseedor de la más elegante y lúcida ironía de aquellos parajes, fue quien al porche trajo la última discusión en la que participé: se quejó de lo difícil de deambular por la calle Miranda, cuadras cuatro, cinco y seis, sentido norte-sur. Tenía razón el poeta, en esa rúa nadie se daba cuenta de cuando florecían los apamates en aquella plaza gigantesca. Ni el pueblo entero se daba cuenta. No era necesario, pues todo llegaría. El plomo y la droga sorprendente, inclusive. Nos tocó, querido Roger, insistir un poco en apenas prorrogar el desahucio. Era la villa idílica que se nos escapaba para siempre. La misma villa que vieron aquellos ojos de tu padre, arraigándose gozoso hasta que su voz se hizo cada vez más débil, ya no era más. Visto así Predios fue, además de creencia para un divertimento y esfuerzo de unos empecinados del corazón aún jóvenes, para promover la literatura, un ejercicio de resistencia ante un contexto que era cada vez más hostil a lo que pretendíamos hacer desde la literatura y que se haría oprobio, como en todo el país. Acaso no precisamos lo que vendría después, pero brujos no éramos. Pero sí, la poesía ayudó a que rechazáramos todo tinglado de lo que vendría después. Y nos sigue dando fuerzas. Hoy no tengo dudas.


         Allí en aquel porche pude admitir también, sin menoscabo, pues solo admití, que la poesía era más silencio y confusión que otra cosa y que el adjetivo era, ciertamente, un artefacto peligroso. Siempre he sospechado, sin afirmarlo, pues solo sospechar me está dado, que el enorme poeta Vicente Huidobro ha debido ser de un carácter insoportable. ¿Alguna duda? Cómo se le ocurre decir eso al bardo del cono sur, chileno y no argentino, al autor de ese excepcional y luminoso Altazor, y enterarnos nosotros, íngrimos aspirantes a poetas municipales, de premio y ofrenda en la Plaza Bolívar, de palabra de orden y liquiliqui. Coño Huidobro, coño, déjame decir que la colina de esta villa del Yocoima tiene un verde esplendoroso y la palabra no es esdrújula. Cabrujas ya generaba en nosotros aquellas pequeñas decepciones y yo, por lo menos, más nunca escribí un adjetivo que anidara en lo superlativo. 


          Discusiones, en fin, de notables intoxicaciones y purgantes, que se hacían interminables. Participaban estudiantes universitarios que regresaban a la villa de vacaciones de sus universidades, especialmente en el mes de agosto, a comer cachapa con queso upatense. Total: no había cultura en Upata, no había libros, no había teatro, ni cine Principal, ni cine club había. Y vacación tras vacación en Upata no había nada de esas cosas. No era como en Mérida ni en Caracas. Lo de siempre. Que cagada. Y sin adjetivos Huidobro. Con pena más bien, con María Cova.


          De la sumatoria de toda esa efervescencia y una que otra irreverencia que no me acuerdo, surgida seguramente de aquel tropel, preferí interesarme en la literatura, pero poco a poco. Aquellos muñecos y las gigantescas telas negras que veía en la calle Ayacucho eran notables pero me deprimían. En el cine-club me quedaba dormido, pero siempre me excusaba, pedía disculpas. Se estaba formando sí, ahora lo visualizo mejor y equivocadamente, a grandes tragos y casi sin moverse, aquel soberbio poeta y cinéfilo que terminó siendo Pedro Suárez y que, además, ya aruñaba la página en blanco con la fortaleza de un tigre. Sus remiendos eran cartas visibles que surcaban como punzadas nuestro asombro.  Había allí en aquel porche un poeta que ya edificaba sus manías diferenciándose; una: cuando se revolvía en la silla y nos miraba en silencio, era suficiente para conjugar el verbo vámonos. Era su ya acendrada manía de no prorrogar la siesta. Siempre pensé que aquél ritual era un sosiego demoledor, en vez de plácido, y por eso escribía ya con la turgencia necesaria a todo poema. Dice que no ahora, pero tengo mis dudas.


          Una vez se me ocurrió decir que Buñuel era medio pendejo y fui execrado, aunque con disimulo, del porche. Terminaba comiéndome un sanguche en casa de Sabatino, en aquella esquina de olores inolvidables. Percutía ya en mí, no obstante y como buen presagio, la provocación. Luego me abandonaría impunemente. Vendrían los dislates de la heteronimia y la afición por escribir las tapas (y uno que otro prólogo) en los libros de los amigos. No sé cuántas tapas he escrito en mi vida bajo una docena de nombres, eso sí. Además estudiaba medicina o ya era médico y me gustaba acompañar el dolor, que suele no dejar dormir a los pacientes. Cómo negar la acción de los analgésicos. Solo los tontos. Encima daba pininos de profesor, aficionado a la historia y la filosofía de aquella mirada que pondría a rodar Hipócrates en el siglo de Pericles o acaso antes. Los atenienses siempre mintieron brillantemente y además fueron –y son- geniales hipócritas.  Lo supieron tarde los espartanos. En fin, nada donde aportar y hacer efectivo el discurso y la praxis. Pero unas cuatro veces al año regresaba a Upata.

         





      Lo que sí consideraba una hazaña era intentar superar el déficit de publicaciones en aquel Sur tan “ateniense” y tan “del Sur”, pero mucho más Campanario. Cero publicaciones, era como muy fuerte. Muy lapidario para la memoria de María Cova Fernández, insistía. Fue así que tres personas (al final sólo tres tras aquel tumulto) asumieron el compromisos de dejar de hablar tantas pendejadas en plan víctimas y crear un Fondo Editorial, registrado en el juzgado subalterno un 23 de septiembre de 1992, al que nombramos Predios y ya en diciembre de ese año había resultados (la primera revista Predios se edita en diciembre de ese año). Promover la literatura “desde la Atenas del Sur” y, en consecuencia, dejar impresos libros y revistas que lo testimoniaran era como de verdad. Conservo el documento base del proyecto Predios, redactado en la Olivetti ya fundida: un legajo de ocho páginas que me correspondió redactar, sobre los resúmenes de aspiración de los tres participantes iniciales.


          Prosigue luego el esfuerzo de editar y trabajar la literatura desde Upata y Valencia, por una década, con aquella ingenua pretensión de beberse al mundo y de alcanzar un verso. Borges ya decía que un solo verso, bien trabajado, y sobretodo leído, bastaba. La genial zanganería del gato ciego argentino al que podían leerle versos suyos memorables que había escrito cada tres minutos, y más bien se cansaba de dichos relámpagos quien le leía. Como era posible que Borges nos lanzara aquel Everest. Publicar en Upata, para Venezuela y el mundo era, entonces, una pretensión nada borgiana, visto lo visto, o, en todo caso más quijotesca que la postulación de la realidad de un monje irlandés; un afán desmesurado que hoy se mira con asombro por los que quieran ver sin prejuicio: más de cien libros publicados, dieciséis revistas y una docena de fascículos de Cuadernos de la Memoria. No insistiré más en esta estadística, pero puedo jurar que es cierto y guardo, sin hacerle caso a Eduardo Mendoza Garriga -y con mínimo descuido- la colección completa.


          Los libros del Fondo y la revista, adolecieron de subsidios o apoyos presupuestarios gubernamentales y se mantuvo con la venta de publicidad comercial e institucional en sus páginas. No diré de las dificultades de vender literatura en Venezuela, acaso aún más grato es disfrutar la proeza de vender una página para seguir existiendo. Algo que no conoce la burocracia cultural. Ha de ser por ello que el recelo superó siempre a la impotencia de hacerlo, de quienes vegetan en los despachos culturales. También es verdad, que aquello de no pedir ni recibir subsidio era como el último reducto de nuestra desfachatez, nuestro divertimento: poder hacer una revista y editar libros sin tener que verle la cara a los gerentes culturales y menos al ministro o al vice; o publicarnos nosotros pues en las revistas existentes habían poetas reconocidos, amén de poderosos y celosos, que no publicaban ni a Dios, resguardándose “sus páginas” para la rosca y uno que otro corifeo con pretensiones de siervos.


          Alguna cosa queda y eso quizá pueda demostrarse como saldo para la historia de la literatura venezolana. Con Predios pasó que tres tercos tontos, que no tres tristes tigres (Pedro Suárez, Adán Astudillo y Carlos Villaverde), sin pergaminos ni muchos años de guerra, sin hazañas ni épicas de ningún tipo, sin talleres de literatura ni de edición; tampoco con mentores ni asesorías, ni arena ni mirra, ni nada que se le parezca hicimos un silogismo en la sombra abrumadora que prevalecía. Hicimos del aprendizaje a los coñazos el camino y así nos fue. Que después, cuando pudimos mostrar algo más que aquel rosario de quejicas precedentes, cuando tuvimos las primeras páginas impresas y presentables, provino la certeza de convocar a los amigos entrañables que hicieron luego de Predios una idea compartible donde se podía publicar. Así se completaba el propósito. Sólo eso y quizá no sea poco pues dentro de algunos años eso tampoco será nada.



    Foto 1: Carlos Villaverde, Pedro Suárez, Adán Astudillo (de izquierda a derecha)
    Foto 2: Pancarta donde se convoca al I Encuentro de Poesía Predios en Upata
    Foto 3: Carlos Villaverde, cofundador del Fondo Editorial Predios


    martes, 10 de noviembre de 2020


    Mastrolia en remiendos


    El año 2020, que no termina, que parece un rinoceronte en la delirante huida de un calendario al que no reconoce ni en el que encuentra sentido; que arremete contra la indiferente tranquilidad de  siete mil millones de almas, que ceba su locura en la tragedia que significa el trabajo de sobrevivir al terraplén de un mundo que ahoga y exprime. Este año, casi cosa que asusta y reduce, lo agarra Santiago Mastrolia por las greñas y reduce a pequeñas anotaciones sus infatigables lecturas de cuarentena. Suma epitafios, epígrafes, fragmentos, versos, poemas, noticias, y a razón de una diaria forma un compendio que bautiza como Pandenotas. Me las hace llegar para compartirlas en la amistad que nos une desde las aulas de un liceo que una vez nos tuvo como vecinos de pupitres. Entusiasmado por la lucidez, ironía, sarcasmo, escepticismo, que encuentro en sus líneas, le ruego que me permita publicarlas para compartirlas con los pocos que regresan a mi blog. Aquí las dejo, las iré publicando en bloques hasta alcanzar la orilla que está en el punto final de esta travesía a través de los días de un año que nunca ha debido ser.

     




    PANDENOTAS*

    (Notas sin permiso en el año horribilis)




    * A menudo sentimos un alivio al poder expresarnos a través de otro. Que ese otro haga el esfuerzo para celebrar coincidencias y asentimos. Suficiente.


    En la ociosidad como orden más o menos ineludible del año horribilis que ha sido 2020, estas anotaciones a pie de página de “los días de un año”, como en las antiguas agendas corporativas de obsequio decembrino. 365 rayaduras (entre aforismos, extractos, suspiros, sentencias y reflexiones) en afán de pescadores en un mar intangible, como siempre. Como aquella bitácora de Vinicio donde anotaba lo que le sorprendía de aquella “extensa abulia que era el azul del mar”. En estos escolios recopilados y puestos en escena tras ese saboreo intangible de la sentencia que nos agrada o nos sorprende dándonos la realísima gana de incluirlas en el estoraque: una escópica anárquica, desde luego, y es sólo parte de la adrede intención, cuya única y probable axialidad esté en la manía de leer todo lo que se presente –y pueda poseer la visión- ante los ojos: libros de no más de 300 folios, y especial y minuciosamente escudriñadas las “tapas” y las portadillas de dichos libros, así como –además- reseñas en diarios y ahora la red (Hossana). Las citas atribuidas son numeradas como testimonio de ilación, acaso el único, reveladas las autorías, eso sí; sin garantía de derechos. Hay, en fin, que leer estas pandenotas con la emoción de una sola vez. Y ya, desechar. O no, alguna, depende.

    1. “Sábete Sancho, que no es un hombre más que otro si no hace más que otro. Todas estas borrascas que nos suceden son señales de que presto ha de serenar el tiempo y han de sucedernos bien las cosas; porque no es posible que el mal ni el bien sean durables, y de aquí se sigue que, habiendo durado mucho el mal, el bien está ya cerca”. En Don Quijote de la Mancha. Miguel de Cervantes Saavedra


    1. Las cosas de las que uno se siente seguro nunca son ciertas. Esa es la fatalidad de la fe y la lección del amor. (The picture of Dorian Gray. Albert Lewin, 1945)
    2. La duda, acaso la única raíz de un pensamiento libre. José Domingo Cebrián
    3. Por si lo preguntas alguna vez: así es como termina el mundo, no como un estallido sino con un suspiro. Thomas Stearns Eliot
    4. La distancia ente la utopía y la tiranía es muy pequeña. Herman Manea
    5. Se es culto para ser libre. Nada más incierto, pero verdadero. En editorial de Letras Libres 
    6. Una creencia es una generalización sobre cierta relación entre experiencias. Algo que asumimos como verdad sin que necesariamente lo sea. José Abundio
    7. A la incapacidad de algunas sociedades de reducir a mínimos la desigualdad social y económica oponemos el rechazo a la tecnología, trivializamos el esfuerzo. Mc. Afee
    8. Es que nos creímos una mentira absoluta: que existe la verdad. Alma Guillermoprieto.
    9. La felicidad es un acto silente. Un pedazo transcurriendo no continuo. Callado es, por si no se me entiende. Tirso Pérez-Leal
    10. La muerte sola nos podría apaciguar. Aquí la espero. Thomas Mac Greevy
    11. La necesidad neurótica de estar informado y opinar a todas horas favorece a la fantasía, en lugar de a la verdad. Un tsunami sustituye a otro cada tres horas, y la información cuando es tan abundante, solo es parcial. Alma Guillermoprieto
    12. Y más que ser grande o poderoso, te incitaría a la búsqueda de la sabiduría. La grandeza y el poder son efímeros y a la larga irrelevantes; la sabiduría suele no poseer límites y por ello inagotable. Por ello es ir tras su estela de luz, en su búsqueda, tarea titánica e ilimitada. Procurar siempre ser sabio en términos de ser exigentes y nobles, justos y amables, ávidos (de conocimientos) y prudentes. Heraclio
    13. Con los años uno es lo que la memoria trabajosamente aún guarda. La edad, y su arsenal de agravios, poco a poco impiden reconstruir, dejando escasa oportunidad a la minuciosidad, tan gratificante cuando crees haberla alcanzado. Las cosas se van siempre, especialmente de la memoria, y la llamada ley de vida termina siendo un tanto triste, no porque las cosas se vayan, sino por escasa, y porque esas cosas que se van sientes que las pierdes sin compensaciones para proseguir viviendo. José Tomás Salgüeiro
    14. Tengo prisa por estar. Corro tras de mí, tras de mi sitio, tras de mi hueco ¿Quién me ha reservado ese sitio? ¿Cómo se llama mi fatalidad? Giuseppe Ungaretti
    15. No somos tontos tanto por falta de inteligencia sino por exceso de sentimientos. Sebastian Haffner
    16. Receta mínima para el “avance” en el siglo XXI: Reducir el déficit y la deuda: limitar subsidios generalizados y orientarlos a necesidades apremiantes y reales; no contraer más deuda. No admitir factores que pueden causar el fracaso educativo y/o el avance del conocimiento. Simplificación de los sistemas burocráticos con énfasis en el desarrollo de la producción y fomento del empleo estable y suficientemente remunerados. Alternancia en el poder político con obligatoriedad balanciva y transparencia democrática. Sorpresas encontradas en las denostadas “recetas” del FMI
    17. Vivíamos algo diferente de lo que éramos; escribíamos algo diferente de lo que pensábamos; pensábamos algo diferente de lo que esperábamos; y lo que queda de nosotros es algo diferente de lo que pretendíamos. Gottfried Benn
    18. Ya nunca más siervos, supimos que estamos vivos y solos. Cesare Pavese
    19. Un fracaso no se improvisa. Joan Fuster
    20. ¿Qué puede esperarse si ya escasamente leemos y aún miramos en exceso? Acaso el agradecimiento a la mudez de lo que no debió decirse nunca. Mercedes Amaral
    21. El corazón hace llegar más alto, pero no sabe de cimientos. Pedro Suárez
    22. La única manera de recordar es olvidando. La paradoja que promueve Todorov
    23. El islamismo radical es una forma de nazismo con pátina religiosa, una demencia fanática. Un fundamentalismo donde los hay. Antonio Almárrega Sanz
    24. Precisamente, lo que Marx ve como meritorio del capital es su dinamismo. Antonio Escohotado
    25. La bondad a menudo se esconde en taza incierta. José Esperón
    26. El amor: enfermedad que crece si es curada. Francisco de Quevedo
    27. Para nosotros son vacaciones. Como unas vacaciones de pascua. Vinimos para matar y que nos maten. Yihadistas somalíes de la milicia Al Shabaab gritaban en swahili, burlándose de las victimas antes de abrir fuego en la Universidad de Garissa (Kenia) el jueves 3 de abril de 2015. La matanza dejó 147 muertos y 100 heridos, la mayoría profesaba la religión cristiana. Del prontuario conocido de ISIS.
    28. Antes de morir, vivir un rato, si se puede. Groucho Marx
    29. Jamás hay sombra sin luz. Todo principio un día expira. No hay verdad sin mentira. Arjona
    30. Mientras tanto a ver cuándo tocan a mi puerta de casa para notificarme que tengo que callarme. Yo como Garaudy sigo exclamando: ya no se puede callar. Yuri Valecillo
















     La maldita guerra El amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable. Jaime Sabines Mientras las bombas caen, si se ag...