lunes, 9 de diciembre de 2019

Razones esdrújulas


Hitler iba adelante

La iconografía lo muestra en un Mercedes Benz descapotable, con su clásico saludo de la mano derecha extendida. Aparecía hierático, a escasos centímetros del parabrisas, era que le gustaba ir en la parte delantera. Prefería ese puesto porque los judíos ricos, los oligarcas, los industriales, la gente que, según él, despreciaba el pueblo, a los pobres, viajaban en el puesto de atrás. Ese detalle lo hacia distinto, ese gesto traducía su ¨amor¨ por los que menos tenían, por los alemanes postergados, por los de raza pura, superior, la aria; antes había autorizado la construcción del Volkswagen para que todo el pueblo pudiera tener carro propio. 
Así encantan los demagogos y populistas, esa es su chistera para cumplir el acto de multiplicar el odio, y sembrar el resentimiento contra los que le ``robaron´´ su glorioso pasado; de allí sacan conejos, corazoncitos y, cómo no, las lágrimas a quienes se dejan encantar. La historia, si para algo sirve, es para dejar espejos donde podemos verle la cara a las imposturas, y a los impostores.

Nota

Razones esdrújulas cerraba la columna Remiendos, que por casi diez años publiqué en el Diario Correo del Caroní. En ese espacio me dejaba ganar por la ¨razón poética¨, y le huía a la insufrible realidad que trae consigo la actualidad noticiosa. En días pasados encontré una carpeta donde reposaban algunas copias de Remiendos; releyendo, sentí que lo único que podía salvarse eran las esdrújulas de Remiendos. Aquí las dejo para mis lectores. De a poco las iré publicando. 

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